La comunicación entre el Estado y la corrupción
Hace unas pocas semanas se habló en los medios sobre la falta de comunicación en los accionares diarios del gobierno. Se decía que en la “comunicación” encontraríamos la mejor forma de que este segundo periodo de Alan García, no decaiga en lo que fue el primero. Este autor desestimó dicho argumento pues considera inapropiado menospreciar a la “comunicación” como simple artimaña publicitaria, marketera o llámese periodística –RRPP. Ya dijimos que la comunicación es mucho más que eso.Ahora bien, tampoco podemos menospreciar la imagen que viene mostrando la gestión pública del gobierno en los últimos días, y esto sí implica una comunicación. El gobierno comunica con lo que hace y deja de hacer. Se “patea” a un gerente del Banco de Materiales (Banmat) por accionares de corrupción. Ergo el pueblo tomó una doble connotación. Primero que el gobierno no acepta a los corruptos, y segundo que en el gobierno hay corruptos. Si no fuera por la prensa esto no se sabría nunca.En materia de comunicación no es sólo importante lo que uno dice, sino también lo que se calla. Existe una tesis muy bien planteada por, José Ignacio Aranés Usandizaga, quien en su ensayo “La comunicación institucional de la administración pública: entre la lógica autista-instrumental y la democracia”; nos indica que hay una dislocación entre lo que es el servicio privado y lo que es el servicio público. Una hipocresía mental de lo que significa trabajar en un este del Estado para satisfacer la necesidad del pueblo.
“…Al ciudadano se le cosifica, como cliente del partido o administrado por el aparato burocrático. Y todavía no han alcanzado plenamente una lógica democrática y de servicio de la política y la administración -la gestión de lo público-”1
Ahora bien, se contrata a un nuevo gerente, y resulta que fue (no se le dio tiempo para que siguiera) un profesional –sin ética- que se aprovechó de las arcas del Estado. El ex gerente Manuel Villacorta Tabeada, renunció a su cargo gracias a que un programa periodístico, resaltó sus malos manejos en su anterior gestión (Sencico).El diario “La República” de Perú informa hoy 6-5-2008: “La decisión se tomó tras conocerse que Villacorta se habría asignado por concepto de viáticos –cuando fue presidente de Servicio Nacional de Capacitación para la Industria de la Construcción (Sencico)– una partida diaria de entre 500 y 1,000 soles, cuando el límite permitido era de S/.192, así como contratar los servicios de una empresa corredora de seguros sin concurso previo, de la que además formó parte del directorio. Y también la contratación del hijo de su ex pareja.”.
Como bien se mencionó al principio, el pueblo sigue pensando: “El gobierno bota a los corruptos, pero sigue habiendo corruptos. Lo que finalmente termina con “En el Estado hay corruptos”.
En la gobernabilidad y la gestión pública, se debe impartir una política de comunicación que bombee directamente en el corazón del aparato Estatal. Esta tarea es harto difícil, porque sencillamente no escucho a muchas personas hablar de comunicación para la gobernabilidad.
A esto Rafael Pérez nos indica: 2…“Por un lado, la comunicación atraviesa de forma transversal los espacios de la gobernabilidad y de la vida de los hombres en sociedad y por el otro, ella podría ayudar a comprender el poder de la comunicación para crear y compartir valores y promover transformaciones, que al fin de cuentas es de los que se trata cuando hablamos del ejercicio de la gobernabilidad. (
Pérez, 2006)”.
Al no ver a la comunicación como un ejercicio constante y perenne en las relaciones humanas: Estado-Sociedad. Difícilmente se podrá ir paliando estos malos manejos de funcionarios públicos, pésima fiscalización- ¿y la contraloría?, y pobre imagen.Finalmente sostengo que para formar una base para un buen gobierno se tiene que echar mano “de todas maneras” de una política fuerte en comunicación. Acá la responsabilidad inmediata compromete a todo el gobierno. Primero del Consejo Superior de Contrataciones y Adquisiciones del Estado, porque es ineficiente a la hora de seleccionar personal capacitado éticamente. Segundo, la contraloría de la República, la “chamba” es ardua, pero tienen que asumir la responsabilidad que se les asigna y por las que cobran; sino chau, pueden servir al sector público-privado. El ministro de Vivienda, porque tuvo que investigar más sobre un ente que venía siendo trastocado; y finalmente el presidente, ya que su correligionario aprista resultó siendo un corrupto.
Osea en el Estado, hay corruptos. En el Estado hay un gobierno que dice no querer a los corruptos. El gobierno es aprista. Ergo el Estado es un gobierno aprista que dice no querer corruptos pero que si hay corruptos.
Esta es la comunicación que provocó el gobierno.
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1. ARANES USANDIZAGA, José Ignacio; “La comunicación institucional de la administración pública: entre la lógica autista-instrumental y la democracia”; http://www.ehu.es/zer/.; 1996; España.
2 PEREZ, Rafael. 2006. Hacia una nueva teoría estratégica: Razones y sin razones; EN PINEDA DE ALCÁZAR, Migdalia; “Gobernabilidad, comunicación y exclusiones sociales en América Latina. Una
agenda para investigar”; UNIrevista; Vol. 1, n° 3; Brasil; Julio 2006; 97pp.
2 PEREZ, Rafael. 2006. Hacia una nueva teoría estratégica: Razones y sin razones; EN PINEDA DE ALCÁZAR, Migdalia; “Gobernabilidad, comunicación y exclusiones sociales en América Latina. Una
agenda para investigar”; UNIrevista; Vol. 1, n° 3; Brasil; Julio 2006; 97pp.
Etiquetas: comunicación, Gobernabilidad, Gestión pública